Caracterización 3D de yacimientos de oro y cobre — anomalías, profundidades y volúmenes detectados sin un solo sondeo físico.
Ver casos de minería ↓Reservas de hidrocarburos delineadas remotamente — anticlinales, capas-trampa y volúmenes de pago sin perforación exploratoria.
Ver casos de petróleo y gas →Acuíferos, capas freáticas y reservas hídricas subterráneas cartografiados desde superficie con resolución de profundidad y volumen.
Ver casos de agua →De los Andes peruanos al valle del Cauca colombiano: cobre y oro caracterizados al detalle desde la órbita y el laboratorio, con todas las fases de exploración completadas sin abrir un solo sondaje físico.
6 anomalías auríferas industriales (≥ 1 g/t) con 114,3 millones de toneladas previstas, profundidades verificadas hasta 5003 m.
15 anomalías cupríferas al umbral de 0,2 % Cu cartografiadas con geometría 3D, alrededor de una operación a cielo abierto activa.
Encargado por Cóndor Precious Metals para evaluar 3,6 km² en el valle interandino de Cauca-Patía. Dos fases consecutivas de exploración remota detectaron 6 anomalías auríferas industriales con un volumen previsto de mineral de 45,7 millones de m³ (≈ 114,3 millones de toneladas a CAu ≥ 1 g/t).
El valle interandino de Cauca-Patía constituye una franja metalogenética de oro epitermal con condiciones geológicas excepcionales: magmatismo joven, red de fallas omnipresente (sutura de Romeral al este, sistema Kali-Patía al oeste), rocas reactivas y cambios hidrotermales documentados.
Pero permanece insuficientemente caracterizada en comparación con el cinturón del Cauca al oeste. Cóndor Precious Metals encargó un estudio remoto que pudiera resolver dos preguntas en paralelo: ¿hay mineralización aurífera detectable en este bloque, y si la hay, qué dimensiones, profundidades y volúmenes podemos prever antes de invertir en sondaje?
Inside Earth ejecutó dos fases consecutivas en cuatro meses usando exclusivamente teledetección satelital y procesamiento espectral en laboratorio (espectrofotómetro Saturno-4 EPM, geles patentados, técnica de sputtering).
Fase I (junio-agosto): identificó tres halos de dispersión de Au a la concentración de fondo CAu = 0,06 g/t y mapeó la red de tres fallas tectónicas que atraviesan el área.
Fase II (agosto-septiembre): dentro de los halos detectó seis cuerpos industriales al umbral CAu = 1 g/t, midiendo profundidad, espesor, ángulo de buzamiento y calculando volúmenes previstos para cada anomalía.
El amarillo pálido muestra los halos de Fase I (concentración de fondo, CAu ≥ 0,06 g/t). El rojo bold marca los seis cuerpos industriales de Fase II (CAu ≥ 1 g/t). La red de fallas y el contorno del AOI completan el contexto geológico.
Las primeras cuatro son cuerpos únicos con buzamiento ~75-80° hacia el sur. Las dos últimas — AP-5Au con 11 cuerpos estratiformes y AP-6Au con 8 — son los hallazgos principales: depósitos profundos con múltiples capas mineralizadas que aportan el grueso del recurso previsto.
Cinco mediciones en perfil N-S (1-1A, 1-1, 1-2, 1-3, 1-3A) + dos puntos de borde E-W. Cuerpo lenticular limpio.
Perfil N-S buzante + nivel horizontal a ~354 m visible en el corte E-W (Figura 6A). Geometría compleja.
El más profundo entre los cuerpos compactos. Mineralización detectada casi en superficie (45 m). Excelente target de drilling somero.
El más pequeño de los cuatro cuerpos compactos. Aislado al oeste del bloque, dentro del halo Fase I AP-1.
El descubrimiento principal del estudio. Once cuerpos estratiformes apilados desde ~80 m hasta el límite de detección de la tecnología (5003 m). El sistema se estructura en dos bloques tectónicos separados por discontinuidades a ~2200 m y ~4600 m de profundidad. S = 190 240 m² de área mineralizada efectiva · ≈ 91 millones de toneladas previstas a CAu ≥ 1 g/t.
Segundo gran depósito, al este de AP-5Au. Estructura estratiforme similar pero con menor extensión vertical. ≈ 22 millones de toneladas previstas.
El umbral verificado de 1,0 g/t aparece como contorno blanco grueso. Los hotspots más intensos se concentran en los núcleos de AP-5Au y AP-6Au, próximos a la intersección con la falla NE-SW (Falla 3) — patrón clásico de mineralización epitermal controlada estructuralmente.
Los cuatro cuerpos compactos (AP-1Au — AP-4Au) son lentes únicos de 5-7 m de espesor con buzamiento de 75-80° al sur. AP-5Au y AP-6Au revelan estructuras estratificadas con múltiples capas separadas por cientos a miles de metros de roca estéril.
| Anomalía | Profundidad H (m) | a (m) | L (m) | S (m²) | V (m³) | Recursos (t) |
|---|---|---|---|---|---|---|
| AP-1Au | 45 – 477 | 70 | 430 | 30 100 | 96 320 | 240 800 |
| AP-2Au | 110 – 450 | 110 | 360 | 391 600 | 102 960 | 257 400 |
| AP-3Au | 45 – 529 | 120 | 500 | 60 000 | 156 000 | 390 000 |
| AP-4Au | 102 – 488 | 80 | 355 | 28 400 | 74 550 | 186 375 |
| AP-5Au | 50 – 5003 (11 cuerpos) | 281 | 766 | 16 768 500 | 36 397 900 | 90 994 750 |
| AP-6Au | 67 – 4314 (8 cuerpos) | 277 | 475,7 | 3 411 300 | 8 884 950 | 22 212 375 |
| Total · CAu ≥ 1 g/t · ρ = 2,5 t/m³ | 20 689 900 | 45 712 680 | 114 281 700 | |||
45,7 millones de m³ de mineral previsto a CAu ≥ 1 g/t a través de las seis anomalías (ρ = 2,5 t/m³).
Mineralización detectada en AP-5Au a la profundidad límite de detección de la tecnología (mediciones realizadas a 7000 m).
Rango de profundidad mínima recomendado para los sondajes de confirmación de las anomalías superficiales.
Reconstrucción tridimensional de las anomalías AP-5Au y AP-6Au a partir de los datos medidos en superficie. Geometría, profundidad y potencia obtenidas sin sondeos ni perforación previa — el operador puede visualizar qué hay debajo de cada punto del bloque antes de invertir un solo metro de drilling.
11 en AP-5Au · 8 en AP-6Au — cada uno con techo, muro, longitud, ancho y potencia medidos.
Tonelaje total con CAu ≥ 1 g/t calculado anomalía por anomalía (Tabla 5, Anexo 3).
Desde mineralización somera (50 m) hasta el límite de detección de la tecnología.
Huella combinada de AP-5Au + AP-6Au sobre el bloque Gloriosa.
Cada cuerpo del render es una mineralización aurífera real cuya posición espacial respeta las medidas tomadas durante la campaña remota. El gradiente cromático cifra la profundidad: los tonos cálidos identifican los cuerpos más someros, y por tanto los más asequibles para una primera fase de explotación. Los tres cortes horizontales seccionan el volumen a –200 m, –1.400 m y –3.000 m, mostrando la huella espacial activa a cada elevación.
Coordenadas de los contornos al umbral 0,06 g/t (halos de dispersión) y al umbral industrial 1 g/t (anomalías).
Figuras 5, 6, 6A, 7, 8, 9, 9A, 10, 10A: cortes N-S y E-W para cada anomalía con techo, muro y espesor por punto de medición.
Volumen V (m³) y tonelaje P (t) calculados para cada anomalía. Total 114,3 Mt a CAu ≥ 1 g/t (Tabla 4 + Tabla 5, Anexo 3).
Cinco objetivos priorizados por anomalía (puntos n.º 1, 2, 3, 4 y 5), con coordenadas y profundidad mínima de sondaje de 80-300 m.
De zona prácticamente desconocida a catálogo completo de recursos en menos de un trimestre, sin trabajo de campo invasivo.
Sin caminos, sin plataformas, sin lodos de perforación — relevante en territorio sensible del valle interandino con vegetación y comunidades.
Cada uno de los 30 sondajes de confirmación apunta a una anomalía de dimensiones y profundidad ya conocidas. Inversión en perforación optimizada.
Halos de Fase I + cuerpos industriales de Fase II + red estructural en un único marco georreferenciado, listo para integrar en el GIS del cliente.
Cuatro zonas concesionadas, ≈ 30 km² de superficie investigada, 83 estaciones de medición y 25 puntos de exploración subterránea — todo el subsuelo caracterizado al umbral de 0,2 % Cu mediante NMR remoto, sin abrir un solo sondaje físico.
Un operador minero en el altiplano peruano debía ampliar el conocimiento geológico de su área de licencia tras varios años de explotación a cielo abierto. La pregunta era directa: ¿hasta dónde se extiende la mineralización de cobre alrededor de las operaciones existentes y a qué profundidad?
Las herramientas convencionales —campañas extensivas de sondaje diamantino— habrían supuesto seis a doce meses de trabajo de campo, decenas de equipos de perforación, apertura de caminos de acceso en relieve escarpado y, sobre todo, la interrupción parcial de la producción en zonas activas.
Inside Earth desplegó su tecnología patentada de Resonancia Magnética Nuclear remota a lo largo de las cuatro zonas. La adquisición se completó en pocas semanas combinando dos modos:
83 estaciones de superficie a lo largo de atravesamientos cerrados (series P, Q, R, T) más 25 puntos de medición subterránea (U-P, U-R, U-S, U-T) en zonas con mineralización sospechada por antecedentes geológicos. Resultado: caracterización completa del subsuelo —contornos en planta, cotas en profundidad y red estructural— sin abrir un solo sondaje físico.
Los polígonos de licencia, las 83 estaciones, los 25 puntos subterráneos, los 15 contornos anómalos al umbral de 0,2 % Cu y la red de fallas correlacionada con la mineralización.
Cinco anomalías relativamente pequeñas, distribuidas a lo largo del perímetro de la zona — típicas de un halo periférico al cuerpo principal.
Tres lentes alargados de extensión moderada, alineados con la dirección estructural dominante. Asociados a una falla principal NO-SE.
AP3-1 es un arco de ≈ 1,5 km, geometría característica de un sistema porfídico desarrollado. AP3-2, AP3-3 y AP3-4 lo acompañan como satélites.
AP4-3 presenta cuerpos lenticulares apilados que se extienden hasta 430 m de profundidad — el segmento más profundo del estudio.
El umbral de 0,2 % aparece como contorno blanco grueso. El hotspot principal se concentra en el sector occidental de AP3-1 —donde R3-6, R3-7 y R3-8 superan el 1,2 % Cu y alcanzan un máximo de 1,85 %—, con un segundo foco aislado en AP4-3 al sureste (núcleo a 1,05 % en T1-2).
El subsuelo no es plano: la mineralización tiene techo, muro y forma. El análisis NMR entregó las cotas verticales para las anomalías más significativas.
| Anomalía | Línea | Techo (m) | Muro (m) | Espesor (m) |
|---|---|---|---|---|
| AP1-2 · Sitio 1 · Figura 5 | ||||
| AP1-2 | P1-1 | 49 | 130 | 81 |
| AP1-2 | P1-2 | 21 | 284 | 263 |
| AP1-2 | P1-3 | 98 | 186 | 88 |
| AP3-1 occidental · Sitio 3 · Figura 6 | ||||
| AP3-1 | R3-6 | 83 | 223 | 140 |
| AP3-1 | R3-7 | 55 | 266 | 211 |
| AP3-1 | R3-8 | 87 | 222 | 135 |
| AP3-1 central · Sitio 3 · Figura 7 | ||||
| AP3-1 | R3-4 | 73 | 282 | 209 |
| AP3-1 | R3-5 | 46 | 217 | 171 |
| AP3-2 · Sitio 3 · Figura 8 | ||||
| AP3-2 | R1-1 | 51 | 206 | 155 |
| AP3-2 | R1-2 | 87 | 262 | 175 |
| AP3-2 | R1-3 | 123 | 217 | 94 |
| AP3-3 · Sitio 3 · Figura 9 | ||||
| AP3-3 | R2-1 | 84 | 250 | 166 |
| AP3-3 | R2-2 | 54 | 203 | 149 |
| AP3-4 · Sitio 3 · Figura 10 | ||||
| AP3-4 | R4-1 | 140 | 273 | 133 |
| AP3-4 | R4-2 | 79 | 342 | 263 |
| AP3-4 | R4-3 | 170 | 347 | 177 |
| AP4-3 · Sitio 4 · Figura 11 (cuerpos apilados) | ||||
| AP4-3 | T1-1 superior | 242 | 314 | 72 |
| AP4-3 | T1-1 inferior | 343 | 430 | 87 |
| AP4-3 | T1-2 superior | 187 | 263 | 76 |
| AP4-3 | T1-2 inferior | 289 | 325 | 36 |
| AP4-3 | T1-3 superior | 40 | 221 | 181 |
| AP4-3 | T1-3 inferior | 281 | 370 | 89 |
Espesor vertical en P1-2 (AP1-2) y R4-2 (AP3-4) — cuerpos lenticulares de extensión vertical excepcional.
Mineralización detectada en T1-1 (AP4-3, lente inferior) — el segmento más profundo del estudio.
Mineralización detectada casi en superficie en P1-2 (AP1-2) — accesible sin grandes labores de destape.
Esos números viven en un volumen. Mueva la cámara, alterne capas y vea cómo se distribuyen las 15 anomalías cupríferas, las 4 zonas de licencia, las 83 estaciones de superficie y los 25 puntos subterráneos dentro del bloque de 8 × 6,4 km — con las 7 anomalías de mayor prioridad reconstruidas con sus cotas reales de techo y muro tomadas verbatim del Anexo 4. Planos de referencia de profundidad cada 100 m, y tres fallas tectónicas representadas como planos inclinados.
Reconstruidas volumétricamente; 7 con cotas de techo y muro literales del Anexo 4.
Recorridos de superficie P01–P27, Q01–Q15, R01–R37 y T01–T04 (4 series, bucles cerrados).
Puntos U emplazados en profundidad sobre las anomalías priorizadas — listos para replantear futuras campañas.
Perfiles reales de profundidad para AP1-2, AP3-1 O, AP3-1 C, AP3-2, AP3-3, AP3-4 y AP4-3 — sin un solo metro perforado.
Coordenadas vértice a vértice de cada contorno anómalo al umbral de 0,2 % de Cu.
Cotas de techo y muro para cada cuerpo mineralizado en las anomalías priorizadas.
Red de fallas tectónicas correlacionadas con la mineralización.
Anexo 5 con la posición exacta de cada punto subterráneo, listo para replantear futuras campañas.
Adquisición y procesamiento en una fracción del tiempo de una campaña de perforación equivalente.
Sin caminos, sin plataformas, sin lodos — relevante en territorio andino con condiciones ambientales sensibles.
Trabajo de campo en paralelo a la operación activa, sin paradas ni desvíos de equipo.
De "queremos saber qué hay alrededor" a 15 objetivos con geometría conocida, listos para informar la decisión sobre dónde perforar.
Si su operación se beneficiaría de una caracterización rápida del subsuelo sin sondajes físicos —desde halos superficiales hasta recursos previstos a kilómetros de profundidad— hablemos. El equipo técnico de Inside Earth puede evaluar la viabilidad de su área en una primera reunión sin compromiso.